jueves, marzo 10, 2011

Pensamiento 605

No te preocupes por dar un paso con miedo, preocupate si por miedo no lo das.

Cuando era chaval, en verano acudía en bicicleta a diario a jugar con los amigos que tenían sus masets (chalets) cerca del rio. Si comparamos los juegos a los que nos entreteníamos entonces con los de ahora, somos definitivamente unos supervivientes. Entonces el Mijares se me antojaba como el gran cañon de colorado, y de hecho ahora me lo pensaría dos veces antes de subir a la cova de la metralleta. Entonces no lo sabíamos pero ya hacíamos rafting aunque el bote eran dos neumáticos atados a una tabla y jugabamos al lado del barco voltat en el mismo sitio donde algún chico mayor que nosotros no había sido capaz de salir a flote. Sin embargo lo que más miedo me daba era caminar por el muro que separaba las dos acequias, donde otros eran capaces de ir en bicicleta yo tenía serios problemas para mantenerme de pie y entre todas las cosas que hacíamos, aquella era la que menos riesgo físico entrañaba.

La terraza de aquel ático en un octavo piso a donde nos mudamos cuando tenía 8 años, ha tenido siempre la respuesta a un problema que nunca me han diagnosticado. Padezco de acrofobia. Desde que llegamos a aquella casa intenté acostumbrarme a asomarme a la barandilla de la casa, sabía de lo irracional que era tener miedo a asomar solo la cabeza cuando el resto del cuerpo se mantenía a salvo. La única forma de combatirlo era someterme a las alturas y me he pasado la vida sometido al miedo, intentando superarlo y convencido de que todos los miedos se superan, que no se vencen, afrontándolos. Pues el miedo, siempre está ahí.

6 comentarios:

aina dijo...

Uff, los miedos, son tan ilógicos e incontrolables... las alturas y la velocidad tampoco son muy amigas mías la verdad (aunque no dejen de ponerme multas por exceso y me encante trepar a los árboles hasta lo más alto).Lo que a mí me aterra es pensar en la muerte, tanto que me entra hasta ansiedad.

Outsider dijo...

A mi me cuesta menos subirme a un arbol de rama en rama, que asomar la cabeza por la ventana. El problema lo tengo una vez arriba, si no hay suficientes ramas, me tiemblan las piernas y bajar se torna en más peligroso de lo que debiera ser.

Despues soy algo masoca... y escojo las atracciones de mayor vértigo en los parques de atracciones. Como sé que no tengo que hacer nada, que mi seguridad no depende de mi, me enfrento a la fobia y seguramente mi subida de adrenalina es superior a la media.

Titajú dijo...

Yo tengo vértigo, y sigo diciendo que si los aviones fuesen transparentes, yo no me subiría jamás de los jamases.
Y las atracciones... soy de las que se queda en tierra, y a mucha honra.
Al único sitio donde puedo subirme sin que me dé terror es a un escenario. Pero ahí quien pasa miedo es mi familia.

Elektra dijo...

A mi no me dan miedo las alturas. Bueno, depende de qué alturas, claro. Lo que sí me da miedo es que cuando me asomo, me da por imaginarme cayendo y me veo estrellada contra el asfalto. Sin embargo, sigo ahí asomada y llega un momento en que lo visualizo tantas veces que al final acabo por retirarme no sea que me de por lanzarme al vacío. Hay que ser gilipollas, eh?

Anabel dijo...

Eso de superar los miedos a base de hacerles frente...esta muy bien...pero creo que hay cosas como tirarse en paracaidas, hacer submarinismo (el fondo marino me aterra)o subirse en el dragón Kan(Port Aventura)...no son necesarias...

Acado tenemos alas? aletas? el ser humano no está hecho para estar en las alturas!

Outsider dijo...

Titajú, si los aviones fueran transparentes... ¿no lo son ya?, es curioso pero el caso de los aviones es uno de los pocos en los que al final he podido con mi fobia. Por fortuna.

Elektra, yo intentaba acostumbrarme a la altura con el mismo procedimiento pero al rato me fallan las rodillas.

Anabel, El terror al fondo marino y a las alturas es el mismo. Yo eso de tirarme a nadar en mar abierto y saber que debajo tengo cientos de metros de agua hasta llegar al fondo me da el mismo miedo. Se que es irracional, pero salgo del agua bastante rápido sin necesidad de estar buceando. En las atracciones de parque, creo que subo por la sobredosis de adrenalina que me da, cuando salgo de los parques de atracciones buena parte del cansancio que tengo se debe al exceso anterior de adrenalina.