viernes, julio 21, 2017

Welcome refugees... o no.

Hace unos días el ayuntamiento de Madrid hizo eco de su voluntad solidaria colgando una parcarta de la que se habló bien, no tan bien y peor cuando se comparaba con otras situaciones que no habían hecho que se pusieran pancartas al servicio de otros ideales.

La pancarta daba la bienvenida en ingles a los refugiados, refugees welcome, que supongo que habría servido en caso de que los llegados supieran inglés, que es algo como suponerles un nivel cultural superior a la media de los habitantes de esa gran ciudad. Me pregunto si a los refugiados españoles que escapaban de la guerra civil los recibían también con pancartas en ingles, habría sido un buen método para separar a los más cultos del resto... pero bueno, no es este el motivo de este artículo.

En realidad la razón del artículo es un sentimiento que me reconcome por dentro, que hace que sienta que la especie humana es más parecida a los virus que pretendemos combatir que a esa especie "humanitaria" de la que tanto nos gusta hacer gala. El motivo parte de este otro artículo del mismo periódico. Decenas de refugiados sirios acampan en un parque de Madrid   

Mi primera impresión me hace pensar que han llegado en patera, se han colado vete a saber como y ahora están allí pidiendo como tantos y tantos otros. 80 desgraciados más que se han colado en un lugar en el que no los quieren a pesar de pancartas y anuncios solidarios pero que han llegado sin que nadie sepa que están. Pero es solo una impresión fugaz. El titular habla de refugiados y cuando leo el texto efectivamente lo son y han de ser reconocidos como tales para ser admitidos en un país.

Por aquellos que no sepan distinguir a un refugiado de un inmigrante, el primero está definido en la convención de Ginebra sobre el estatuto de los refugiados:

 "Cualquier persona que debido a fundados temores de ser perseguida por motivos de raza, religión, nacionalidad, pertenencia a un determinado grupo social u opiniones políticas, se encuentre fuera del país de su nacionalidad y no pueda o, a causa de dichos temores, no quiera acogerse a la protección de su país; o que careciendo de nacionalidad y hallándose, a consecuencia de tales acontecimientos fuera del país donde antes tuviera su residencia habitual, no pueda o, a causa de dichos temores no quiera regresar a él". Cierto es que muchos inmigrantes encajarían en la misma descripción pero por lo general son personas que buscan trabajo para ganar lo que no pueden ganar en otro lugar y no vienen necesariamente de ningún pais en guerra ni están siendo perseguidos...

Aun así, éstos entraron por Melilla y no se menciona que  tuvieran que saltar la valla para acceder, les dieron una documentación y les aceptaron como refugiados. Pero la definición anterior parece muy precisa pero es más bien vaga. Un refugiado tiene derechos, a veces resulta que se admiten a muchos más refugiados de los que se pueden acoger y se les restringen algunos derechos porque se considera peor opción la de no acogerlos, organizaciones como ACNUR hacen una gran labor en estos casos, es fácil pensar en todos esos campos de refugiados en los que miles de personas malviven pero por lo menos sobreviven hasta que pueden gozar de estatus de refugiados.

Pero este caso me resulta sangrante. No soy político, yo no he firmado ninguna cuota de refugiados a los que acoger pero se que no se han acogido ni una parte de aquellos a los que nos hemos comprometidos a ayudar por pura "humanidad".

Estos son solo 80... no son muchos, y están en la calle. la decisión de aceptar refugiados le repulsa a muchas personas, probablemente no se dan cuenta de que cualquiera puede acabar convirtiendose en uno de ellos y seguramente no se percatan de que los culpables de su existencia también se encuentran entre nosotros.

Supongo que aún están pensando que han tenido la suerte de evitar el conflicto del que vienen, ¿pero cuanto tiempo tardarán en descubrir que les están tratando como simples despojos?, ¿no es esa una forma de empujarles a convertirse en todo aquello que queremos evitar?

No son demasiados, pues entonces, que esperan para convertirlos en auténticos refugiados dándoles precisamente eso... refugio.

En el primer artículo que cité, un cargo del ayuntamiento que necesita tarjetas tamaño folio solo para indicar el mismo, (primera teniente de alcalde y delegada de Equidad, Servicios Sociales y Empleo), declara, textualmente "Es emocionante ver cómo se están colapsando los teléfonos del Ayuntamiento y todos los correos electrónicos de ciudadanos que nos ofrecen habitaciones o viviendas, médicos que nos ofrecen su asistencia o personas que preguntan cómo pueden ayudar".

Era ayuda que ofrecían a la vista de la pancarta...parece haber desaparecido una vez han llegado los refugiados y se ha convertido en un incomodo cri cri de grillos en el campo. Supongo que ahora que lo publican en la prensa, a alguien se le caerá la cara de vergüenza y espero que se sobreponga a la hipocresía que tanto caracteriza la especie.

Como he dicho no se de política, me cuesta llegar a fin de mes como para pensar en ayudar a nadie y mi colaboración con Acnur es más anecdótica que efectiva, el mundo no va bien y no dejo de tener la sensación de que el timón del mundo lo llevan unos desaprensivos que no se dan cuenta de que todos vamos en el mismo barco y que al final tendrán que hacer frente a un motín que solo puede acabar hundiendo el barco si no lo hunden ellos antes.