jueves, junio 04, 2009

Otra de igualdad...

No quiero que parezca que estoy de vueltas con lo mismo, en realidad habría formado parte del post que publiqué sobre el ministerio de desigualdad pero hoy me han hablado de este caso en el que he de reconocer que la realidad supera mis pensamientos más pesimistas.

Resulta que después de once meses en la cárcel por violencia de género... no un par de días... once meses es un parto más bien tirando a largo... muuuuy largo, un juez ha determinado que era inocente...

¿Como?... sí, sí... inocente... tela, ¿no? No voy a entrar en la decisión judicial, quien sabe, igual era culpable en alguna de las denuncias pero la avaricia debió ser superior y le denunció incluso cuando se encontraba en la cárcel... vamos, que le dio los argumentos suficientes para que un forense y un juez llegasen a la conclusión de que era inocente. ¿Pero como de inocente?, el que más y el que menos cree a pies juntillas en aquel dicho que afirma que cuando el rió suena, agua lleva, así que está estigmatizado de por vida... sea inocente ante la ley, o culpable ante la sociedad... cosa que no debería ser distinta de la primera.

Por la televisión, una asociación de defensa de la mujer maltratada hace una llamada a los medios de comunicación para que no den bombo y platillo a la noticia... algo que no entiendo... ¿no será conveniente que no proliferen las denuncias falsas para que se haga justicia de verdad en todos los casos de malos tratos... para ambos sexos?

En 20 minutos leo que Charo Rubio... que no se quien es, sugiere que la razón de los aumentos de las denuncias desde la aprobación de la ley integral contra la violencia de género se deben sobre todo a las denuncias falsas, puesto que "la verdadera mujer maltratada sigue en su mayoría, por miedo o no, sin denunciar o retirando las denuncias." afirmación de la que desconozco su nivel de veracidad pero que parece corroborado por los casos en los que la violencia de genero, la de verdad, acaba con la vida de la mujer (aquí no hay malos entendidos... después de no haber denunciado o haber retirado la denuncia siempre es una mujer la que recibe los malos tratos, cuando fue un hombre el que murió no parece que hayan indicios de que hubiera podido anticipar lo que le podía pasar) y los casos de mujeres que mueren de manos de sus parejas no disminuye con la ley... señal que pudiera indicar que Charo tiene razón.

Tendría que leer el contenido de la ley... pero otro de los puntos que comenta es la desaparición de la presunción de inocencia si el agresor es un hombre. Si no hubiera visto la primera noticia no lo habría creído posible, pero después de ver que un hombre inocente se pasa 11 años en la cárcel el comentario de Charo me parece cuando menos creíble.

Ciertamente, es posible que el forense se haya equivocado y que el juez haya liberado a la persona equivocada, pero el panorama que nos presenta es cuando menos igual de aterrador que la perspectiva de haber encerrado a un inocente.

El dilema de la justicia... recordemos que un dilema se produce cuando teniendo dos respuestas a una pregunta, ambas respuestas son negativas... pues ahora nos enfrentamos al error inicial que provocó que un inocente no pudiera confiar en la justicia y por tanto a la duda razonable de cuantos otros se puedan encontrar en la misma situación y la otra opción... que devuelve a la circulación a un psicópata haciendo inútil cualquier denuncia por malos tratos...

Fuera como fuera, aparte de aquellas personas que realmente sufren de malos tratos... la malparada en esta ocasión ha sido la justicia... pero la causante de esta situación es en ultima instancia una ley... que bajo la rimbombante palabra de integral... se ha olvidado del significado de lo que quería defender... la igualdad.

Bueno... dejaré el tema y volveré a mi cocina... ¿os he dicho alguna vez que hago las mejores albondigas daloque de este lado del mundo?, el secreto está en la preparación de la masa pues al pan le quito la corteza y hago una papilla con leche, ajo muy picado, perejil y "daloque" pillo en la nevera antes de mezclarlo con la carne y los huevos, la masa es más bien pringosa y me cuesta mucho hacer las bolas para freirlas pero con el aceite vivo al final las albondigas sobreviven a la fritanga... la salsa... daloque y la paso y la pruebo antes de añadir las albóndigas y las hago... muuuuy despacio... vaya... la foto está en el otro equipo... editado:

Aquí está la foto... en este daloque no tenia pimiento rojo así que le puse del verde y añadí un poco de pimentón...




10 comentarios:

Titajú dijo...

Salsa para albóndigas: Poner aceite de oliva en el fondo de una olla; añadir cebolla picada (una grandecita) y cuatro zanahorias picadas o troceadas. Dorar. Añadir dos cucharadas de salsa de tomate y una cucharada colmada de harina. Dorar y añadir un vaso de vino blanco y dos tazas de caldo (puede ser avecrem. Añadir pimienta negra en grano. Remover y dejar cocer a fuego lento una hora.
Al cabo del tiempo, pasar por la batidora y añadir las albóndigas previamente doradas (dorarlas con pan rallado) y cocer diez minutos a fuego suave.
Para acompañar, se prestan unos spaguettis, puré de patatas o patatas fritas.
La pasta es una buena opción porque la salsa le queda muy bien.
En cuanto a la igualdad, si eres hombre y te denuncian por malos tratos, no hace falta que haya pruebas. Ya la jodiste.
Y si tienes hijos, te las vas y desear para poder verlos.

Outsider dijo...

Yo no hecho tomate, le pongo pimiento, si es rojo mejor y la harina la disuelvo primero con el vino al que le añado un poco de pimentón y azafran entero que he tostado un poco antes... le da un color peculiar a las albondigas.

Las albóndigas las doro con harina para que no se destripen, ya te he dicho que me quedan muy blandas y al comerlas se deshacen en la boca, la verdura no la doro, la dejo pochada para que quede más fina al pasarla por la batidora...

Y sí... si denuncian a un padre por despecho y no porque haya hecho nada... lo tiene claro y sinceramente, no me parece justo.

laquesuscribe dijo...

Flaco favor hacen estas individuas a las verdaderas damnificadas.

Al mirar tus albóndigas he tenido el mismo efecto secundario que con las paellas de Carlota:se me han saltado las lágrimas de la emoción.

Saludillos

Outsider dijo...

Yo siempre he pensado que la comida entra por la vista... pero solo se repite por el gusto... y de estas repetí.

Jon Basto dijo...

¿Y qué solución se puede dar para que esto no vuelva a pasar?

ZAYADITH HERNÁNDEZ dijo...

lo primero: la noticia me indignó por dos razones. La primera por lo obvio, la culpabilidad que le han ASIGNADO A UN INOCENTE...y la segunda, porque gracias a esta imbécil, las mujeres que SI SON MALTRATADAS pueden ser puestas en tela de juicio, y pueden dejar de ser maltratadas a ser VICTIMAS FATALES... yo llevaría a la cárcel a esta incosciente e indemnizaría al pobre infeliz que le tocó casarse cons emejante harpía... y de rebote, le quitaría el niño para que no crezca con esa desalmada que es capaz de meter preso a un inocente y que además ha sido capaz de autolesionarse ( la tía bien de la cabeza, no está)... ahora la segundo, mataría por una de esas albondigas...las he visto y las tripas me están dando una serenata de las buenas... mis albondigas tb son reconocidas, aunque mi fuerte es la paella, la cheesecake y las lasañas!...el secreto? amo cocinar...
besitos.

Outsider dijo...

Jon, siempre puedo asegurarme de comprar pimiento rojo antes de hacerlas... ¿no era eso?... para lo otro, la solución pasa por modificar las leyes que no funcionan, la intención podía ser buena pero a veces no basta. Yo eliminaría los ministerios redundantes e invertiría más en justicia... no pagandoles más, sino teniendo más jueces y juzgados. En lugar de tener jueces para todo, los especializaría para que tuvieran más capacidad para discernir entre el engaño y el maltrato asi como ampliaría los medios con los que investigar los distintos casos y a las que realmente estuvieran siendo maltratadas les daría más cobertura policial para evitar los trágicos finales que se siguen produciendo a pesar de las denuncias y las leyes.

"Seamos realistas... pidamos lo imposible".

Outsider dijo...

Zayi, a mi tambien me gusta cocinar, mi mujer dice que me salen mejor las cosas porque tengo paciencia... pero por cierto, la paella me sale de vicio. Lo dejé porque al final confundieron voluntariedad con servilismo, pero cada vez que teníamos fiesta en la empresa, yo hacía una paella para unas 80 personas.

ZAYADITH HERNÁNDEZ dijo...

PARA 80 PERSONAS???? POR DIOS!!! YA ESO NO ES SERVILISMO...ESO ES ABUSO!!! YO NO PODRÍA, ME DARÍA TERROR QUE SALIERA MAL Y ESOS 80 ME COMIERAN A MI!
BESITOS.

Outsider dijo...

La peor no fue una sola paella fueron dos y fue para 200 mujeres de diversos paises, no fuí el único cocinero pero ahí si que noté la presión de lo que podía pasar si me salía mal. Lo malo fue que todas querían langostino... y no habían 200 langostinos... hay cosas para las que no se porqué me presento voluntario.