lunes, febrero 23, 2009

Sobre propaganda, ciervos y pavos

">Esta tarde, me ha dado por mirar el periódico, oye... que gran invento este de poder mirar las noticias por internet. Antes solo lo podíamos hacer cuando íbamos a cortarnos el pelo o acudíamos a la consulta de algún médico (definitivamente no en un ambulatorio), mientras esperábamos nuestro turno, consultábamos la oferta periodística de ese día, a saber, El País, El Mundo, Las Provincias, El Poble... curiosamente su tirada tenía mucho que ver con su nombre... tendré que recordarlo para mi próxima vida, si quiero triunfar con un periódico tendré que llamarlo “El Continente” o “El Universo” y conseguiré que hasta E.T. Lo lea... bueno... solo si tiene internet... porque este bicho no creo que vaya mucho al barbero.

La noticia estrella de hoy ha sido una que desde que vi lo que había hecho el interfecto no pasaba el día en el que no deseara dedicarle un artículo o post (digo yo que post es algo más corto y cómodo de escribir, es algo más “in” y no ensuciamos el arte periodístico... ya que solo ellos pueden escribir artículos... y de estos últimos a veces encontramos alguno en los periódicos).

Pues resulta que el ministro Bermejo ha dimitido... ya era hora (y no porque lo diga Rajoy). Aunque sus razones las ignoro. En la oposición lo celebran porque para ellos era inadmisible que fuera de caza y coincidiera con el Juez que instruye el caso de corrupción en su partido, montería a la que acudió invitado por un concejal de ese mismo partido... curioso... el ministro de justicia no puede coincidir con los jueces que alguna manera dependen de él si pretenden investigar a un partido político de la oposición... si es así... normal que dimita... la soledad del mando... dicen.

En este asunto estoy con el ministro, ahora solo diputado que declaraba que todo era una cortina de humo para desviar la atención del público en general, ya que como resultaba del todo imposible el librarse de las acusaciones de corrupción, lo que correspondía era aplicar una vez más los principios de Joseph Goebbels, un ideólogo incomprendido del arte de la propaganda pero que cuenta con muchos seguidores en el escenario político.

Ya se... es un nazi... pero decidme que estos principios no son los que se aplican hoy por hoy...


  1. Principio de simplificación y del enemigo único. Adoptar una única idea, un único símbolo. Individualizar al adversario en un único enemigo.

  2. Principio del método de contagio. Reunir diversos adversarios en una sola categoría o individuo. Los adversarios han de constituirse en suma individualizada.

  3. Principio de la transposición. Cargar sobre el adversario los propios errores o defectos, respondiendo el ataque con el ataque. "Si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que las distraigan".

  4. Principio de la exageración y desfiguración. Convertir cualquier anécdota, por pequeña que sea, en amenaza grave.

  5. Principio de la vulgarización. Toda propaganda debe ser popular, adaptando su nivel al menos inteligente de los individuos a los que va dirigida. Cuanto más grande sea la masa a convencer, más pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar. La capacidad receptiva de las masas es limitada y su comprensión escasa; además, tienen gran facilidad para olvidar.

  6. Principio de orquestación. La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, presentarlas una y otra vez desde diferentes perspectivas, pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto. Sin fisuras ni dudas. De aquí viene también la famosa frase: «Si una mentira se repite suficientemente, acaba por convertirse en verdad».

  7. Principio de renovación. Hay que emitir constantemente informaciones y argumentos nuevos a un ritmo tal que, cuando el adversario responda, el público esté ya interesado en otra cosa. Las respuestas del adversario nunca han de poder contrarrestar el nivel creciente de acusaciones.

  8. Principio de la verosimilitud. Construir argumentos a partir de fuentes diversas, a través de los llamados globos sondas o de informaciones fragmentarias.

  9. Principio de la silenciación. Acallar las cuestiones sobre las que no se tienen argumentos y disimular las noticias que favorecen el adversario, también contraprogramando con la ayuda de medios de comunicación afines.

  10. Principio de la transfusión. Por regla general, la propaganda opera siempre a partir de un sustrato preexistente, ya sea una mitología nacional o un complejo de odios y prejuicios tradicionales. Se trata de difundir argumentos que puedan arraigar en actitudes primitivas.

  11. Principio de la unanimidad. Llegar a convencer a mucha gente de que piensa «como todo el mundo», creando una falsa impresión de unanimidad.

Desde luego que el PP está aplicando uno por uno todos estos principios en todo lo relativo a los casos de corrupción que se han ido descubriendo últimamente... pero no hay que tomárselo a mal, gracias a los nazis mejoraron muchos campos entre los que se encuentra la medicina, la ingeniería aeroespacial y por supuesto... la propaganda.

Pero yo he empezado con un, “ya era hora” al hablar de la dimisión del ministro de justicia... porque ya se que los ministros son personas que se equivocan, pero si hay un ministro que debe ser particularmente respetuoso con la ley, alguien que debe ser un paradigma de lo que deben hacer el resto de los ciudadanos de un país en lo que se refiere al cumplimiento de las normas... es precisamente el ministro de Justicia... y salir a cazar sin licencia... parafraseando a un exministrillo... manda huevos... y que encima salga en una rueda de prensa excusándose con que tenía licencia de caza de todas las comunidades menos de esa... tela...

Eso... por no comentar el efecto que hace el ver a un ministro o juez entre decenas de ciervos muertos... ya se que estos no son los ciervos que se cazan en los parques nacionales, que estos son de granja y los ponen a correr dentro de la finca que organiza la montería en dirección a los puestos en los que se colocan los tiradores y que estos los ven venir disparando a bocajarro a un animal al que habrían podido acariciar y dar de comer de la mano un rato antes de empezar la matanza... digo cacería. Vamos... que es delito tirar un pavo desde un campanario... pavo al que no le pasa nada por la caída... no digo después por el futuro que le espera a manos del que lo atrapa... y así tantos y tantos festejos en los que se maltratan de una u otra manera a los animales... pero pegarles un tiro por el mero hecho de hacerlo... no... eso es un arte.

Claro que con eso no podían meterse... más que nada porque es una práctica habitual entre los políticos de nuestro país... de uno y otro signo... recordemos la escopeta nacional y aquellos tiempos en los que a Franco le sujetaban la pieza para que pudiera cazarla... por no decir de otros pájaros más altos en la jerarquía actual del estado... a los que les brindan osos para que puedan hacer lo propio...

Maltratar pavos, gallos y otros animales de corral, aunque sea una excusa para que unos cientos, quizás miles, se entretengan y paguen para que algún afortunado prepare la cazuela, estará mal visto, penado y perseguido... a nuestros queridos políticos nunca los veremos formar parte de tal atentado contra la naturaleza... pero la caza mayor... esa es legal... porque es la que ellos practican... será que usan una munición especial que mata sin hacer daño...

Ya se que no ha dimitido por ello, ya se que lo ha hecho gracias a un aparato propagandístico más propio de la alemania nazi que de los tiempos que decimos vivir, pero sinceramente... por el ciervo que mató sin licencia para matar... me alegro de que haya dimitido... aunque ello en realidad supone que el ministro... ahora... tiene más tiempo para ir a cazar.

2 comentarios:

saroide dijo...

Pero qué bueno lo de la propaganda, me has puesto los pelos de punnnnta. Y para mí la cacería tampoco es ningún arte; ver cómo a un animal inocente se le va la vida, buf, la sola imagen mental ya me duele. Un besín.

Jon Basto dijo...

Esto es lo que hay. Unos van de pogres y son unas malas bestias... y otros van de liberales y conservadores y praticamente son fascistas.
España no es lo que parece. Si George Orwell levantara la cabeza...