jueves, febrero 27, 2014

Cuando los tontos hablan de economía. II

Viene de Cuando los tontos hablan de economía I.
Nos hemos quedado con los ninjas que parecía que encontraban trabajo y que empezaban a pagar sus deudas, el ciclo parecía cerrarse. Con más liquidez, los bancos prestaban más para construir más aún. El que ya tenía casa, ninja o no, veía que el valor de su casa había subido y decidía comprar otra, más grande, más cara. Con el mercado en movimiento, trabajaba el padre, la madre y hasta el espíritu santo se dedicaba a vender parcelas de cielo entre las nubes así que no parecía importar que el valor de la nueva casa superase con creces lo que en su día pudieron pagar por la casa en la que estaban viviendo.

De hecho los hubo, yo conozco alguno, que como no podían pagar la hipoteca de una casa, compraban dos. Digamos que compraban dos casas de 20, como en breve cada casa costaría 50, venderían una de ellas y aún les sobraría 10 después de pagar la otra.

El problema está en que el dinero no vale siempre lo mismo, lo que nos lleva a otra pregunta, ¿que es el dinero? 



El dinero surge de la necesidad de intercambiar bienes, yo tengo gallinas y quiero una vaca, ¿cuantas gallinas tengo que pagar por una vaca? - Yo no quiero gallinas, quiero cerdos y comida para vacas... poner de acuerdo a todos ellos es sumamente difícil y a lo mejor hoy todos quieren gallinas y mañana, que todos tienen gallinas nadie quiere cambiar más gallinas. Así que primero encontraron algo que no servía para nada, solo hacía bonito pero era suficientemente escaso para que nadie apareciera con una mina ilimitada teniendo recursos ilimitados.

Los metales preciosos servían a modo de bonos para comprar vacas a costa de las gallinas que se habían ido vendiendo día a día. ¿Quién decidió esa moneda de cambio?, obviamente, alguien que tenía oro. Así que tenemos a alguien que iba introduciendo el oro en el mercado y convencía a todos que les diera gallinas y vacas a cambio del oro y de que con el oro podrían comprar vacas y gallinas. ¿De donde salía aquel oro?, daba igual... el de las gallinas podía comprar vacas... antes no podía pues resultaba difícil juntar suficiente cantidad de gallinas para comprar una vaca, y el que tenía vacas no quería comprar más que una gallina para el caldo, no necesitaba tantas gallinas de golpe.

Otro listo pensó que si valía el oro, que no dejaba de ser una piedra amarilla que vuelvo a decir, no servía para nada, podría valer cualquier cosa. De hecho otro economista de la época decidió pagar con sal y debió tener éxito en la empresa porque de ahí acabó derivando la palabra salario. Si ahora se pagase con sal, el mar estaría menos salado pero en contrapartida sería imposible ir a tomar el sol a la playa.

Habrá quien piense que pagar con sal es una tontería y que se dejaban engañar, supongo que a ese le pagan en gallinas y no en papel pintado con la cara de nadie, porque en lo de engañar no se equivoca. A fin de cuentas la sal servía como salario no porque se considerase como referencia ficticia sobre el valor de otras cosas, en realidad habían encontrado el único bien que todos necesitaban, lo que no sabían, sobre todo en el interior, era que se trataba de algo que se encontraba diluido en el mar. Por cierto, el oro también está diluido en el mar pero claro, no es tan fácil sacarlo, como tampoco lo era el obtener la sal para los que no vivían en la costa.

Moverse con el oro no era práctico y almacenarlo para el que empezaba a acapararlo se hacía más complicado aún si cabe. No se como nacieron los bancos, me imagino que antes que bancos fueron simples lugares protegidos en los que almacenar el oro. El banco nacería después con la movilidad geográfica y el comercio al tiempo que nacía el dinero en papel. Si habían bancos en dos ciudades, quien quisiera viajar entre las mismas para hacer negocios podría hacerlo con una carta del primer banco diciendo que disponía de oro en el mismo para hacer frente a los pagos, la carta podía servir como pagaré y con ella teníamos el primer billete. Papel que estaba respaldado por el oro almacenado en algún otro lugar. Con el tiempo el patrón oro se estableció de modo que cualquier billete estaría respaldado por el oro que se guardaba en el lugar correspondiente. Ello interesaba particularmente a países que tenían reservas de oro, un país costero habría considerado más interesante que el patrón de referencia hubiera sido la sal.

De todos modos las extracciones de oro se compensaban con el crecimiento mundial, se podría decir que se obtenía tanto oro como crecía la población. No es cierto, lo único que se puede afirmar es que a pesar de todo el oro que se pudiera sacar, la población en general, por mucho que aumentase, seguiría sin ver el oro. En cualquier caso el oro respaldaba monedas como la libra o el dólar. Cada moneda tenía un valor facial en relación a la cantidad de oro que representaba pero en el fondo, el papel representaba el oro y al igual que la sal, era a su vez una forma de representar cuantas gallinas hacían falta para tener una vaca. Nadie cambiaba billetes por oro para cambiar por gallinas para cambiar de nuevo por oro para hacer billetes otra vez.

El oro no se tocaba, y lo único que se movían eran los billetes. Que hubiera oro o no era irrelevante, nadie iba a cambiarlo... o sí. De hecho el oro empezó a tener utilidad al margen de ser meramente decorativo con lo que sí había necesidad de sacar oro y para ello bastaba con presentar en donde se almacenaba uno de esos billetes que circulaban con el patrón oro. Si efectivamente hubiera habido tanto oro como billetes se producían no habría habido mayor problema, o habría sido de otra índole. Pero el patrón oro lo era solo en apariencia. Como nadie reclamaba su cantidad correspondiente de oro,  producir más billetes era tentador. Si el cambio al oro de cada moneda era fijo, se puede decir que salvo los gastos, el cambio de una moneda a otro resultaba ser fijo también. Aquel que produjera más billetes podría cambiar a otra divisa para cambiar posteriormente en el oro al que esta última respaldase. Las monedas se convirtieron en fiduciarias, es decir, dejaron de estar respaldadas por ningún metal, sal o gallina. Pasaron a existir en relación al valor que tenían frente a otras monedas. 

Digamos que yo tenía una moneda respaldada por un kilo de oro que guardaba en una caja, como tengo poco oro solo hago 100 billetes de 10, todo mi oro lo represento con 1000 outsaiders, a gramo el outsaider. Mi vecino tiene otro kilo de oro pero decide sacar 100 billetes de libroides de a uno, cada libroide se podría cambiar por 10 gramos de oro. El cambio de outsaiders a libroides es de 10 a uno. Si cambiaba un libroide por 10 outsaiders siempre podía ir a mi vecino para que me diera un gramo de oro y yo podría producir otros 10 outsiders porque tendría un gramo más. La questión es que aquel que produjera más billetes podría utilizarlos para cambiar por otra moneda y dejarle sin su reserva de oro. También podría pasar que el otro se diera cuenta y aceptase pagos en una moneda para ir inmediatamente despues a cobrar su cambio en oro. Dicen por ahí que en la guerra (una de tantas o todas ellas a un tiempo) pasó algo así y que cuando Francia le pidió el oro que correspondía a todos los dolares que tenía en divisas alguien decidió que era mejor que las monedas se valorasen de otro modo. Es decir, ahora tengo mis 1000 outsiders, y mi vecino tiene sus 100 libroides. Si yo produzco 1000 outsiders más y mi vecino se entera o lo sospecha, es fácil que decida que el nuevo cambio cambie. Sería lógico cambiar 1 a 20 pero nadie sabe cuantos billetes he hecho, en realidad todo es una cuestión de confianza. Aquella moneda de la que hay más confianza tiene más valor. Pero detrás de la moneda en sí no hay nada. De hecho, si todos los países nos ponemos de acuerdo para producir moneda proporcionalmente, se mantendría la equivalencia entre monedas. Donde antes teníamos a un listo sacando sal para conseguirlo todo, ahora tenemos a más de uno produciendo papel. ¿Pero cuanto papel se puede producir antes de que la gente que cobra en ese papel se de cuenta de que no vale nada? Pues mucho, y esa es la base de la burbuja del dinero, a mi modo de ver una de las principales causas de las crisis mundiales.


Continuará...



miércoles, febrero 26, 2014

Cuando los tontos hablan de economía I

Hoy no hablaré de IKEA, aunque sigo esperando que me digan que puedo ir a recoger las puertas que me faltan. 

Llevo un par de días que no me despego del teclado, es un escribir frenético y me temo que el resultado se parezca un tanto a la escritura automática de mediums y otros seres fantásticos. Lo que iba a ser otra entrada más del blog ha crecido tanto que es imposible publicarla de usa sola vez así que lo haré en varias sin saber si habrá una que dé conclusión a lo escrito o si se quedará en el limbo como tantas cosas.

Hace ya un tiempo me leí "Como funciona la Economía para dummies" de Leopoldo Abadía, no recuerdo ahora si fue Buenafuente o quien, pero la primera vez que ví a este hombre fue en un programa de TV de estos en los que entre broma y broma nos dan pinceladas de como funciona el mundo. Leopoldo Abadía, en un lenguaje claro y fácil de entender nos mostró en aquella ocasión uno de los orígenes de la crisis mundial, quizás el más evidente y que era bastante sencillo de trasladar a nuestra crisis particular como parte de la anterior.

Leopoldo Abadía no es economista, él al menos no se vende como tal, simplemente dice que basta con leer y querer estar informado ya que el poco tiempo que estudió economía no le sirvió demasiado, al menos a su parecer. Yo tampoco soy economista, de hecho después de leer su libro puedo decir que no tengo ni idea de economía y parte de lo que digo sale de lo que he escuchado de gente como él, así que mis fuentes no deberían considerarse demasiado fiables, lo que no saco de aquellas sale directamente de lo que me parece que son las cosas pero de todos modos intentaré explicarlo como si realmente supiera de lo que estoy hablando y evitando términos económicos... que por otra parte desconozco. Un dummie en toda regla que ahora pretende hablar de economía mundial para explicar porqué nos va como nos va.


Con sus palabras habló de los Ninjas, (No income, no job, no assets) (Sin ingresos, sin trabajo, sin capital), y de como, sin nada con lo que devolver lo prestado, pedían, y lo que es peor, conseguían, créditos para comprar viviendas.

La banca, daba esos créditos porque el aval era la casa que compraban. Por poner un ejemplo, la casa costaba 10, ellos, puestos a pedir pedían 15 para poder comprar cualquier otra cosa con los cinco extra y el banco les acababa dando hasta 20 en ampliaciones de la tarjeta de crédito. Sin trabajo, dinero ni capital no podían pagar los créditos pero a los bancos no les importaba, la casa acabaría costando 50 con lo que al quedarse con la propiedad ganaban 10 más la deuda del Ninja. Esta deuda entraba a formar parte de esos productos tóxicos que vendían al resto del mundo, la rentabilidad, mientras la vivienda no paraba de subir, estaba garantizada... siempre que nadie quisiera cobrar los beneficios.

Primero se paró la vivienda, como si de repente alguien se hubiera dado cuenta de que no había gente para tanta casa, la razón era más simple, los bancos prestaban no solo al que compraba, también al que construía.  Si no se cobraban las hipotecas, si no recuperaban los créditos, seguían teniendo potencialmente el valor de las viviendas pero con eso no podían prestar para construir más. Necesitaban liquidez y no la tenían, había mucho papel diciendo lo mucho que tenían, pero con esa moneda no se pagaban los ladrillos. Bueno... en realidad muchos sí, ya que también se pagaba en plástico, dinero bancario del que hablaré luego, y el crédito de las tarjetas salía de esa nueva moneda que utilizaba lo construido, lo que se estaba construyendo y lo que se podía construir todo junto como valor de referencia.

La economía global funcionaba bien porque a pesar de la falta de liquidez de los bancos, los ninjas movían la economía con el dinero que habían pedido de más. Se fabricaban más coches, más muebles y más de todo aquello que de alguna manera se iba pagando con aquellas tarjetas de crédito de las que no se devolvía ninguna letra. Incluso llegaba a ocurrir que muchos ninjas acababan encontrando trabajo a costa del dinero que entre todos ellos habían introducido en el mercado por lo que llegaban a pagar sus deudas, parecía que se cerraba el ciclo y todos quedaban contentos pero solo lo parecía.

Era como si a escala global hubiera una tienda que vende de todo y que todos los trabajadores trabajasen en esa tienda. El dinero que ganan trabajando en la Tienda lo emplean comprando en la Tienda por lo que la Tienda no para de vender. La materia prima también es propiedad de la tienda y podríamos decir que el trabajo de los empleados es en realidad la energía que precisan para seguir trabajando, en este sentido los trabajadores son maquinaria de la tienda. Mientras la tierra sigue dando materia prima, el ciclo aparenta ser sostenible.

En realidad podríamos suprimir el dinero, todos trabajan en la tienda y cada cual coge lo que necesita. Si hacen falta más coches, se hacen más coches y punto. Seguimos dependiendo de que no se agote la materia prima pero si existiera un reciclaje eficaz se reutilizaría lo que no se usa como materia prima por lo que siempre habría materia prima, la misma... mundo ideal, comunismo según otros... si fuéramos más allá en los sueños, teniendo presente que el trabajo de cada empleado no deja de ser una forma de energía aprovechada de un modo u otro, podrían hacerse robots para hacer el trabajo del hombre utilizando energía solar o eólica (que a fin de cuentas es solar también) para dedicarnos a la vida contemplativa, a navegar por internet y a hacer o no hacer todo aquello que queramos hacer... y aquí es donde un chirrido horroroso nos devuelve al mundo en el que vivimos, miramos alrededor y nos preguntamos... ¿porqué no es así?

Para respondernos igual es conveniente cambiar de pregunta... ya vemos que no es así... pero, ¿sabemos realmente como es?


martes, febrero 25, 2014

ACDC clasico.

De un enlace del Pais he caido en este otro, no era mi intención continuar poniendo canciones para que caduquen los enlaces, el silbido se integró en la herencia para acabar desapareciendo. La música nunca muere, pero no tengo intención de pasarme la vida, la mia, actualizando enlaces. Las entradas del silbido las he borrado, eliminar las etiquetas me ha costado más y seguramente queda alguna pendiente de eliminar.

De todos modos, sin ponerle etiqueta alguna, seguiré poniendo algo de lo que vea curioso, y esto lo és. ¿Comercial?, sí, no lo dudo, pero a mi me ha impactado. No los conocía, no debe ser nuevo pues la fuente es de sobra conocida.

De todos modos ahí va... una curiosa versión de un clasico heavy tocada con dos cellos sin que le falte un ápice de fuerza.


domingo, febrero 23, 2014

IKEA y sus mesas de papel.

No se trata de una actualización de la queja anterior, IKEA sigue sin mandarme las puertas que faltan para acabar el curso de montador de muebles y aunque ellos aseguran que me las van a mandar, empiezo a tener la misma confianza en la palabra de IKEA que en la calidad de sus productos.

Lo que viene ahora es una secuela en la que simplemente constatamos la "calidad" con la que se produce en la Europa "civilizada".

Entre las piezas que sí tengo hay dos mesas,  ya no se si la mesa es Linnmon o Nipen, en cualquier caso es esta mesa que tan bien anuncian en su página, en características hablan de los orificios pretaladrados para las patas y justo debajo indica que la madera maciza es un material natural muy duradero aunque igualmente podrían haber informado que el hierro lacado es muy duro y se oxida poco cuando no se usa a la intemperie.

El truco está en que en que cuando vas a la tienda no lo venden todo junto... patas y tablero, sino que tienes que escoger las patas. Uno podría pensar que es una ventaja pero lo cierto es que puede pasarte que no encuentres las patas que buscas o aún peor, que solo tengan tres, que las compres y que no hagan más.

Pero la razón por la que en realidad  IKEA no las vende juntas siendo que las anuncian como si se tratase de un único producto es porque no habría forma de leer la información de forma parcial y no podrían engañarnos con las características.

Aunque en las características hablan de la durabilidad de la madera maciza, en la descripción del producto IKEA no se pilla las manos y da una descripción muy extensa que invita a no leerla. Divide el tablero en parte superior, marco, material de relleno y base (menos mal que no lo venden todo por separado). La base y la parte superior se supone que son idénticas, pero la superior, como va antes en el texto, nos la engordan con la pintura acrílica, todo ello para evitar que el lector llegue a la letra pequeña del material de relleno. PAPEL.

Sí, la puta mesa de IKEA es de PAPEL, un papel arrugado como los colchones de colmena IKEA, lo he descubierto porque le hice unos agujeros para pasar cables. Ahora entiendo porqué vienen los orificios pretaladrados (en los cajones no vienen así para poner tiradores), si los hicieras tu descubrirías que hay muy poca base en la que entrar.

Yo hice los agujeros con una sierra de corona, en un momento con un taladro a pilas entró sin problemas. El papel con el que me encontré me recordó los royos de papel Elefante con el que nos limpiábamos el culo hace más de 30 años, básicamente ahora sirve para lo mismo, para hacer unas mesas como el culo.

Ligeras sí son... pero olvidaros de subiros en ellas cuando queráis llegar más lejos. Lo más fácil será que la tornillería se vaya a tomar por culo junto a todo lo que eventualmente se encuentre encima de la mesa, y si por un casual no ocurre, es también probable que se parta por la mitad pues el papel, por muy resistente que sea, cede fácilmente. (Bueno... igual lo han hecho con autentico papel higiénico  y si lleva los agujeritos para romper la hoja puede que se cumpla el principio físico que dice que nunca se rompe por los agujeros).

Definitivamente, la calidad, brilla por su ausencia en IKEA.





miércoles, febrero 19, 2014

Endecha a mi Padre.

De alguna manera creo que mi padre decidió acabar aquel día, San Valentín, la infección parecía controlada, los riñones habían empezado a funcionar pero la enfermedad le invadía de tal modo que había decidido rendirse a la evidencia así que si quería que todos se acordasen sin problemas aquel parecía un buen día, el Corte Ingles se encargaría de recordárnoslo todos los años, yo creo que se estaba vengando por lo que iba a pasar en los días siguientes en los que él ya no podría opinar.

Allí, inclinado para que los que entrasen pudieran verle sin necedidad de asomarse por encima del féretro parecía dormido o haciendose el dormido, quizás para no ver el crucifijo que le habían plantado por detrás. No dijo que no quisiera que le pusieran uno... pero tampoco dijo nada sobre ponerse unas patuflas y un pijama y ciertamente no se los pusimos. Menos mal que durante el responso se cerró la tapa porque mientras escuchaba al cura me parecía escuchar sus reproches... "caguen la puta que vos va parir..." (era el más suave de todos ellos). Si al menos le hubieran puesto colgado en el interior aquel torito llavero que golpeaba cuando conduciendo quería acordarse de la familia de cualquier otro conductor... claro que los golpecitos y el cascabel habrían causado bastante revuelo entre toda la gente que acudió y no era plan.

El cura, alertado por mi hermano, intentó realizar un sermón conciliador, hablaba de aquellos practicantes que no predican con el ejemplo y de aquellos otros que tendrán más opciones en la otra vida a pesar de no haber practicado con las costumbres de la secta. No recuerdo la palabra exacta, pero se refirió  a los no practicantes. Curiosamente hace muchos años sí entraba en el saco de los que iban a misa los domingos, supongo que por no contrariar a los abuelos, y allí nos veíamos todas las semanas, no se durante cuanto tiempo pués de repente cambiaron las misas por los partidos de baloncesto de los domingos, tanta fue la afición que tenía, que acompañamos al club a más de un desplazamiento y él acabó conviertiendose en presidente del Club. Bastantes años más tarde fuí al futbol en uno de los partidos del Villarreal cuando estaba en su primera carrera del ascenso, cuando el club desplazaba muy pocos aficionados y la mención del partido en el periódico que publicó un buen amigo no se refirió tanto a mi persona como a mi calidad de hijo de aquel que fue presidente del club de baloncesto.

Llevo muchos años fuera del Pueblo, la verdad es que a la familia en su sentido amplio no la veía desde hacía más de veinte años en alguna de las comuniones, bodas y bautizos de la época así que dificilmente me iban a identificar con el mocoso de entonces. De los corrillos de velatorio deduje que era el hijo que menos se le parecía fisionómicamente, que soy el menos "Serra" de todos por cara... aunque si incluimos la forma de ser, me debo parecer bastante más.

Cuando en la elegía mi hermano hacía mención a la silicona y la cinta americana con la que se puede arreglar cualquier cosa según el manual de mi padre para reparaciones diversas, yo hice un cálculo mental de todo lo que entraría en "nuestra" caja de herramientas. Nunca metió mano a la fontanería aunque utilizó muchos tubos para nivelar mesas en la terraza,  yo lo entiendo, las maniobras caseras de fontanería solo se pueden hacer cuando empieza la semana para dar tiempo a un fontanero para reparar el desaguisado. Ya enfermo y desahuciado hubo un atasco generalizado en los desagües de la finca, yo intenté llamar al seguro para que nos mandasen un fontanero, unos pasaban la pelota a otros y al final nos tuvimos que rendir al hecho de que solo el fontanero de confianza de papá sería el que vendría a arreglar el problema... y así fue.

Para los problemas que no arreglaba personalmente tenía siempre a alguien de confianza que ya quisieramos todos tener. Para los demás problemas estaba la cinta americana si tenía que durar para siempre y los ángulos metálicos en plan mecano si pretendía que durase para más. Si a ello sumamos los alambres con tensor y los tornillos con rosca podemos poner un toldo, asegurar un remolque de coche o ampliar la capacidad de una mesa camilla para que coman 17 comensales. Creo que en algún sitio existe un cursillo de "ingeniería de tableros de conglomerado aplicada a la ampliación de espacio en mesas de comida" que le servía para diseñar la forma de unir varias mesas de distintas alturas para que parecieran sacadas de un restaurante de alto diseño. En alguna ocasión algún invitado se preguntaba donde se guardaba todo aquel utillaje cuando no se utilizaba... lo cierto es que se guardaba, y aunque grande, no dejaba de ser un simple piso.

Menos mál que por aquel entonces no había ningún IKEA, montar un mueble habría sido digno de una serie tipo Frank de la Jungla... aunque no habría dado un duro por la empresa si mi padre se hubiera encontrado con los problemas que se pueden llegar a tener con el suministro de piezas de ese negocio de mangantes. Creo que al final hemos encontrado la razón por la cual no se habían decidido todavía por montar ninguna por la zona... seguro que ahora que ya no está mi padre acaban instalandose.

Entre sus herramientas básicas de trabajo también tenía un hacha, sí... no una grande... sino una pequeña, mucho más práctica a la hora de hacer leña en un camping... bueno, leña solo quemamos en el ribet, eran aquellos tiempos en los que cincuenta hogueras encendidas en semana santa no suponían un riesgo para el bosque... hay que ver lo que han cambiado las cosas con las colillas de ahora. Ya hubieramos querido tener una de esas superpeligrosísimas colillas de ahora para encender fuego pues el mechero no era capaz de encender aquellos troncos por mucha leña menuda que llevabamos. El hacha no cortaba la leña, pero la energía que sacaba para cortar una rama que se habría podido partír  antes simplemente doblandola le servía para alcanzar la temperatura que no alcanzaría con la hoguera.

La cuerda y la tela de toldo eran otras de esas herramientas básicas, la parcela en la que nos instalabamos en el camping de turno no veía el sol en todo el tiempo que nos pasabamos en el lugar, una maraña de cuerdas sujetaba los toldos entre arboles, tiendas y arbustos que si hubiera sido activista con los indignados la puerta del sol habría tenido toldillos a la altura de la cibeles.  

Mi madre me critica por no abrigarme demasiado, yo creo que empecé a acostumbrarme al frio en aquella tienda de campaña con aquel saco de verano en una pascua lluviosa  y con una sopa que el hornillo no conseguía calentar al lado de una hoguera que era la precursora de esas chimeneas de pega que ahora venden en el Leroy Merlín.

Antes de sufrir la enfermedad que lo mató había pasado por un sinfín de situaciones en las que pocos habrían apostado por su supervivencia. Un accidente con un tractor que se le vino encima, una meningitis tuberculosa y hasta una hepatitis que le quitó la bebida desde hace tantos años como llevo yo casado. Así que cuando mencionaba lo que quería que hicieramos cuando faltase lo hacía desde la perspectiva de alguien que se había visto en más de una ocasión con un pié en el otro barrio. Teníamos claro que se seguiría su voluntad en lo relativo a la incineración, pero no tanto así con lo de coger las cenizas e ir tirandolas desde la terraza recitando cualquiera de entre dos opciones "putes, putes, putes" o... "fill de puta, fill de puta, fill de puta"... no parecía lo más apropiado sobre todo pensando que justo debajo de casa, bueno, ocho pisos más abajo, hay una estatua de un insigne cardenal de esta zona durante el fin de la dictadura y la posterior transición.

Si se pudiera ver ahora en el palomar en el que lo han metido en el cementerio municipal, igual le daba algo. Me habría gustado que alguna de sus frases geniales se hubiera quedado como epitafio, en su lugar quedará escrito lo mucho que todos le quisimos, no creo que necesite leerlo en una piedra para saberlo, tampoco creo, por desgracia, que pueda hacerlo.

Necesitaría toda una vida para contar todo sobre mi padre y no tengo tanto espacio para hacerlo, vivirá en nuestra memoria y estoy seguro de que cuando no duela hacerlo, nos reiremos recordandole y entonces habrá tiempo de contar otras anécdotas, otras historias de otro "Serra" al que recordar.

Por cierto, una endecha es el equivalente medieval de una elegía. Era de caracter popular frente al planto que lo era de autor culto... no me considero especialmente culto y por supuesto he obviado toda métrica, la elección del nombre se debe a que Francisco Tárrega utilizó ese nombre para una de sus composiciones y se da la casualidad de que dicho autor y mi padre nacieron y vivieron en el mismo Pueblo.

A las 11:15 del viernes 14 de febrero mi padre dejó de respirar algo más de cuatro meses después de que le fuera diagnosticada una leucemia contra la que ningún tratamiento resultó efectivo.

Te queremos. 

Cada año mueren casi el doble de personas por Leucemia (3531 en 2012) que por accidentes de circulación (1915 en 2012) (Fuente INE) la estadística lejos de disminuir no para de aumentar año tras año. Campañas de tráfico para evitar accidentes se hacen muchas y al mismo tiempo se castiga a los infractores con la intención de reducir su incidencia. No hay campañas similares sobre ningún cancer y se reduce el presupuesto de investigación para ésta y otras muchas enfermedades.





lunes, febrero 10, 2014

IKEA. El timo que vino del civilizado norte. (Editado 19 feb 14)

10.02.2014

Llevo un tiempo sin escribir, y no me faltaban ganas ni motivos, lo que me faltaba era un escritorio...

Es lo que tienen las buhardillas diáfanas, ese eufemismo que indica que está a medio hacer o sin hacer en absoluto. Que ves un espacio con muchas posibilidades pero en el que hay que invertir una considerable suma de dinero para acondicionarlas. Como en el principio de indeterminación de Heisenberg, puedes tener dinero para bajar el techo y poner las paredes o para amueblarlo... pero no para las dos cosas, cuanto mejor dejes una opción, peor podrás realizar la otra.

Yo opté por la de los muebles y acudí a IKEA con la intención de apuntarme a un curso de montador de muebles, el curso sale caro, pero bueno, te dan los materiales y cuando terminas te los quedas. Los muebles pueden quedar más o menos bien... si te quedan mal siempre te queda la opción de volver a hacer el curso y si los materiales coinciden con los que compraste la primera vez igual consigues terminar de montar el puñetero mueble.

En todo caso siempre te queda el recurso de ir al chatarrero con una pieza que viene en cada caja, creo que es de un solo uso... yo ya tengo unas cuantas.


Así que acudí al IKEA y opté por la opción BESTA, la A se escribe en realidad con un circulito por encima que viene a indicar la disponibilidad de alguna de las piezas. 

Después de dar más vueltas que una atracción de feria para llegar a la sección de mobiliario hicimos la cola de rigor para conseguir que nos atendiera una empleada que como poco ha terminado  una ingeniería y un par de masters ya que eso de configurar todo lo que puede hacer falta para montar un mueble completo no basta con tener el curso de montador... no me quiero ni imaginar lo que tuvo que pagar la dependienta en muebles para poder trabajar allí. Un cajón... sí... un cajón, que viene a ser cuatro piezas de conglomerado unidos a un fondo con un par de tornillos de plástico y un tirador... se vende en tres cajas distintas. Una para el cajón, otra para el frente y después buscate la vida para encontrar los tiradores.

Después de seleccionar todo lo que queremos y con el auxilio de la empleada para acertar con todo lo que hay que poner en el pedido nos percatamos de que no va a caber en el 306... que como mucho nos caben los tiradores que por fortuna no tienen... (nota mental... mirar si los tiradores tienen también un circulito encima del nombre). Así que optamos por el servicio pick up. Que no es que te lo lleven a casa... eso es solo para que alguien te busque las piezas dentro del almacén. Vamos... que si nos pasase al comprar un coche, primero tendríamos que acertar que piezas hacen falta, después tienes que ir buscando las piezas y si pretendes que te entreguen en la caja lo que has comprado tienes que pagar un plus, si además quieres que te lo lleven a casa el plus es bastante más alto pero no hay otra alternativa... todo sea por el curso de montador.

Entonces vemos un letrero por encima que nos indica que todas las compras de esa serie llevan un descuento del 15%. Vamos... que el curso viene con rebajas... que raro, me salta alguna alarma del 6º sentido y cuando me dicen que no están todas las piezas preguntamos si no será que están discontinuando la serie. La chica mira en la pantalla mágica y dice que no, que se vende bien y que van a seguir trayendo piezas de la serie..

El precio por recoger todo el pedido o solo las piezas disponibles es el mismo que faltando una parte así como el de llevarlas casa pero no me permiten dejar el pedido pendiente de que llegue lo que falta. Eso sí me dicen que puedo llamar por teléfono para averiguar si ya ha llegado. (Es un 902... no se a cuanto sale la llamada pero no creo que sea menos de un euro... si llamas todos los días durante un mes... 30 euros. Es decir, algo más de lo que vale cada una de las piezas que faltan). Menos mal que vivimos aquí cerca... aunque ahora que lo pienso me han cobrado por una zona más de distancia.

En el almacén vuelvo a preguntar por la fecha en la que van a venir con el resto y en teoría no tenía que esperar más de una semana, vamos, que practicamente llegaban a casa los muebles al mismo tiempo que en teoría llegaba a la tienda lo que faltaba.

En casa voy montando muebles... las mesas no tienen las patas... era parte de lo que faltaba junto a 12 puertas del mueble... casi na. Día sí, día no aprovechamos para pasar por la tienda para ver si nos han traído las piezas que faltan, vienen las patas y alguna de las puertas.

Montando llego a los cajones y descubro que uno de ellos viene sin los tornillos... manda cojones así que vuelvo a IKEA por enésima vez. Me dan un vale para cambiar el cajón porque es más fácil cambiarlo que buscar los tornillos. Esa parte costó 8 euros, y el vale es de 8 euros... lógico. No encuentro el cajón, para variar... y un empleado me entrega el cajón Indreda que se corresponde en teoría con el que he comprado... las medidas coinciden así que voy a la caja donde me dicen que no vale 8... que ahora vale 25... ¿einch?, protesto... claro, yo solo venía a por los tornillos y estos parece que salen caros. No solo eso... comparando resulta que también han cambiado el color del cajoncito, protesto y al final un empleado consulta el despiece y busca los tornillos uno por uno... como no... faltan dos que me aseguran que me mandarán por correo.

La desconfianza y la suspicacia se hacen fuertes en mi cabeza y pregunto... ¿no me irá a pasar lo mismo con las puertecitas?... a saber, cambio de color, precio y características... así que les indico que quiero poner una queja, es decir... otra... porque a todo esto en la primera visita para conseguir las puertecitas me indican que no me pueden poner el descuento del 15% pues no llego a una cantidad mínima... cojones... ya quisiera yo que me lo entregasen todo de una puta vez. Huy dije puta... quería decir IKEA.

¿Van a traer mas puertas o no?... y al final me dicen que va a ser que no, que puedo seguir llamando al 902 que no habrán más puertas... vamos, que esto es como el corolla, que si solo nos fijamos en el nombre se lleva fabricando desde hace más de 30 años pero no busques piezas porque no son del mismo corolla... bueno... en realidad si buscas piezas de un coche sí las siguen fabricando.

Así que me toca poner la queja y ahí estamos... las traerán de otro IKEA... 

Es curioso lo bien que se venden las empresas de la zona civilizada de europa, esos norteños que dicen ser tan legales... tan familiares... En la entrada del parquing hay un letrero muy significativo... 

Reza algo así como "HE TENIDO EL SUEÑO DE QUE TODO ESTÁ EN SU SITIO...", al que soñó algo parecido lo mataron hace 45 años... casi medio siglo y siguen habiendo millones de personas con sus derechos civiles cercenados. Así que el anuncio es lo que parece... una utopía. Y la república independiente de tu casa... ese otro slogan... se refiere a la república bananera que es en realidad la empresa de los muebles de un solo uso.

Cuando lleguen las puertas seguiré hablando....

De momento unas lecciones aprendidas:

 Lección aprendida 1: Desconfiad de todas las "soluciones" IKEA que lleven incorporado un circulito encima del nombre.

Lección 2ª: Si está de rebajas siempre faltarán piezas y cuando las traigan no coincidirán con las que tenías.

Lección 3ª: Si no tienen todas las piezas del producto que buscas, no lo compres aunque te digan que están de camino.

Conclusión:


IKEA.
Editado:
Han llegado los tornillos del cajón...

A fecha de hoy, 19 de febrero de 2014 nos llama IKEA informandonos de que las puertas que faltan, nada más y menos que 7 puertas vitrina solo existen en uno de sus centros, el de Valladolid y que han procedido a realizar el pedido.

Solo han tardado nueve días en entrar en un ordenador para ver las existencias de las puertecitas en el resto de los centros... está claro que es una pequeña empresa familiar que se comunica con sus tiendas por correo ordinario, ahora que dicen que tienen las puertas en una de sus tiendas habrá que esperar a que nazca el burro que las lleve desde Valladolid a Zaragoza... y entre tanto no me extrañaría que algún otro cliente estafado se haya personado en dicho centro para no quedarse sin puertas.

Se busca abogado.

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No creo que este artículo tenga nada que ver, pero por fin han llegado las puertas. Llegaron ayer, no las he sacado de las cajas ni las he abierto, igual estoy algo cansado de los fascículos de IKEA. Pero me han respetado el precio original y han aplicado el descuento que existía cuando pedimos el mueble. Al final, ni tan mal, pero los consejos siguen siendo igualmente válidos y es mejor no arriesgarse y comprar solo aquello que esté en su totalidad.