sábado, octubre 29, 2011

Mi primera novia.

No se si al final lo publiqué pero hace un tiempo leí que Hitler ordenó entregar muñecas hinchables a sus soldados para evitar enfermedades ya que Himler le había advertido del grave peligro que corrían las tropas de contagiarse de enfermedades de indole sexual en Paris... como si las putas alemanas no tuvieran dichas enfermedades. Leido en la Vanguardia. Digo yo que en realidad era una estrategia de la resistencia francesa frente al invasor...

En cualquier caso mi primera novia no tiene nada que ver con esas... al final lo dejamos porque era demasiado artificial y fría, y se desinflaba a la menor desmotivación. No hablaba mucho, pero yo a esa edad todavía no había desarrollado la labia que marcaría todos mis fracasos futuros.

4 comentarios:

Titajú dijo...

¡Ehhhh! Yo tenía una igual, pero no era mi novia, ni mi amiga siquiera. La mordió el perro del vecino y me quedé sin ella... ¡Dios mío! ¿cuántos años han pasado ya?

Outsider dijo...

No sabía que había sido de ella... descanse en paz. Ya han pasado unos pocos años...

Javier Caballero dijo...

Oye como mola tú ex-novia.

Outsider dijo...

Javier... yo creo que lo era de conveniencia y me la presentaron mis padres.