lunes, abril 04, 2011

Me toco los cojones... digo testifico.

Una curiosidad que he leído en la red, me ha llevado a pensar en la credibilidad que tiene el sistema jurídico. Podría hablar de Napoles donde ir a juicio por un accidente de tráfico es una odisea donde no basta con tener razón, hace falta también encontrar testigos que afirmen que lo que ocurrió es lo que pasó y no lo que la otra parte afirma ya que por el parecer acaban apareciendo toda una serie de testigos que dejan el testimonio en lo que originalmente era... una tocadura de cojones.


Pero claro, lo que no sabía yo era que ese era precisamente el origen de la palabra testificar, al igual que en ciertos países se jura decir toda la verdad encima de una novela reeditada durante más de 2000 años, el derecho romano, careciendo de dicha novela, o al menos sin que esta tuviera la solera y sapiencia que da el tiempo, instaba a prometer agarrandose los testículos... vamos, que las cosas que se decían eran verdad por cojones.

Curiosamente se sigue hablando de testificar en un juicio y no he escuchado a nadie decir que las mujeres deberían ovarizar... aunque todo se andará. 

Ya más curioso es el resto del artículo del enlace, sobre todo la forma que tenían antaño de asegurarse de que no nombraban Papa a una mujer indicando que efectivamente había sucedido.

No se si será verdad que hubo una Papa... pero de ser cierto, me imagino a los subsiguientes Papas  sentandose en la silla con los huevos en el agujero mientras el cardenal más joven "testificaba" "Duos habet et bene pendebant” (”tiene dos y cuelgan bien")... vamos que para ser Papa había que hacer voto de humildad y empezar dejandose tocar los cojones aunque lo que se me ha quedado en la retina es el detalle de la elección del cardenal más joven para testificarlo. Está claro que no debía ser muy jovencito, pero en todo caso la tradición les viene de lejos.

4 comentarios:

aina dijo...

Un post muy didáctico

Outsider dijo...

¿Solo didáctico?... yo creía que a malo que fuese siempre sería cojonudo. ;)

saroide dijo...

Sí, pronto las mujeres ovarizaremos en los juicios. Ya pondrá el término de moda algún político, me temo. Lo políticamente correcto, ya sabes ;P

Anabel dijo...

Es curioso de pelotas! ;-)