martes, marzo 15, 2011

Limite de Velocidad a 70.

Era el límite que habían puesto en Milán para combatir la polución... pero parece que los Milaneses, esto es el civilizado norte de Italia, han dicho que tururu y han tenido que retirar la medida porque dicen que los conductores han mostrado poco sentido cívico y no hacían puñetero caso a la medida.

Del corriere de la sera, "Retromarcia sulle tangenziali Mercoledì tornano i 90 orari" (marcha atras en la tangenciale, el Miercoles se vuelve a los 90km/h)

En Napoles, sin embargo, el límite de velocidad de la tangenciale (la tangenciale es el equivalente a cualquier ronda de circunvalación de las ciudades, sería la M30, 40 o 50 de Madrid o el byPass de Valencia... eso sí, en Napoles es de Pago) se alterna entre 80 y 90 con algun tramo a 50, vigilado por radares de tramo que calculan medias. Por lo general, a las horas de mayor afluencia es un gran atasco de peaje con grandes retenciones fuera de esas horas, pero como circular por la ciudad es incluso peor, el Napolitano se lo toma con filosofía y se limita a adelantar al vehículo que le precede por el arcén o haciendose hueco cuando se separan un poco más de la cuenta dos vehículos.

El límite en las autovías cercanas a Napoles oscila entre los 50 y los 90 km/h, y la carretera que pasa por delante de mi parco, la Via Domitiana que vendría a ser una carretera regional, tiene señales de velocidad que la reducen a 30 o incluso a 20 km/h aunque lo normal es que esté limitada a 40 o 50km/h... no hacen caso a las señales ni las ratas que se mueven de un montón de basura al siguiente, salvo cuando llueve, que un rio salta por encima del coche y hace desaconsejable la conducción porque es lo más parecido a cruzar una rambla del levante en medio de una tormenta de verano.

3 comentarios:

Titajú dijo...

Tate callao, que como oigan por aquí lo del límite, lo aplican mañana mismo.
Un paraíso , Nápoles, ¿no? Vamos, que la semana que viene me mudo fijo!!!

Outsider dijo...

Hoy he hablado con un amigo que se lo estaba pensando para venir a currar, y ha decidido quedarse en Sevilla...

Titajú dijo...

Es que ya dicen que la lluvia en Sevilla es una maravilla. Y claro, contra eso no se puede competir.