martes, mayo 25, 2010

Un maltratador malnacido.


Y yo... desolado.

Hoy, al volver del trabajo vi que el coche que iba detrás mio hacía extraños movimientos a izquierda y derecha. Pensé que era otro de esos impacientes que adelantan cuando vienen coches de cara pero no. No estaba adelantando, simplemente estaba haciendo otras cosas al margen de conducir.

Mirando por el espejo veía al conductor, descamisado gritando y gesticulando. Creí que habría hecho algo en algún momento que le habría ofendido pero no era yo el objeto de sus gritos. Era una mujer sentada en el asiento trasero que respondía a las voces del otro.

El miedo a que se me echara encima me hizo vigilar atentamente ese coche que parecía sin control hasta que el miedo se tornó en furia, la misma que el conductor desvió hacia la mujer que le acompañaba en forma de puñetazos descontrolados a los que sumar los bandazos del coche, era una autentica pelea pero sin parar para realizarla. En un momento dado la agarró por los pelos y la tiró hacia la parte delantera del vehículo donde poderle pegar con más eficiencia pero se escapó al asiento trasero.

La paliza continuó entonces y de hecho hubo un momento en el que la chica desapareció de la vista, tomando yo la decisión de llamar a la policía en marcha. El teléfono no pillaba señal así que opté por reducir la velocidad, me adelantó y toqué la bocina del coche mientras pasaba pero me ignoró... estaba demasiado ocupado.

Otro coche aprovechó para adelantarme también pero yo ya había cogido el telefono para hacer una foto a la matrícula, adelanté como pude al que se había puesto en medio e intenté hacer la foto. Poco despues lo perdía de vista.

Al llegar a casa he ido a descargar la foto descubriendo que no fotografié, que hice un video, he intentado sacar la imagen de la matrícula pero ampliarla la estropea y no se lee claramente. Al margen, al llegar a casa he contado el suceso... y todos coinciden, no puedo hacer nada.

Mañana voy a hablar con un Carabinieri que conozco, hoy no he podido contactarlo y veré si ciertamente no hay nada que hacer, pero desde luego, si no hay nada que hacer, no se de que nos quejamos.

3 comentarios:

Titajú dijo...

y lo único que has sacado es una noche en la que no pegarás ojo, ya lo verás.
Tengo una amiga enfermera, y contaba la vida de una chica ingresada con una docena de huesos rotos, un ojo reventado, la nariz rota, labio partido y lesiones internas. Y todavía lloraba llamando al marido, que viniese a verla, que no podía vivir sin él y que nadie tenía derecho a meterse en su vida.
y como le dijo mi amiga: "no es tu vida, es lo que queda de ella".

Javier Caballero dijo...

Vaya que se lo digan a la mujer de Antonio Puerta, y al profesor Neira. No obstante, cualquier conducta de este tipo es totalmente denunciable.

Outsider dijo...

Efectivamente, se salió de rositas y yo solo conseguí una noche de insomnio.

Debe ser una práctica bastante habitual en este país "tan civilizado" y alguno me decía aquello tan denigrante de "a saber lo que había pasado antes, o no sabes lo que ha podido pasar".

Cierto, no sabía lo que había pasado antes, pero no me importaba, como si se hubiera tirado al vecino.

Le mató porque le llamó tonto... 30 años de carcel por asesino y otros 30 por tonto.

Lo curioso es que lo único que parecía preocupar a quienes les comenté el asunto es que según ellos me arriesgué demasiado... y para mí está claro que no lo suficiente.