sábado, mayo 02, 2009

Pollo daloque.


Mirar otros blogs me ha subido el apetito y esto de llevar unos cuantos días sin poder hacer mucho y comiendo lo que otros han preparado el día anterior, cuando no como lo que pillo en la nevera o en la lata de socorro, me ha animado a hacerme la comida...

Antes intenté ponerme con la escalera, último ataque para terminar la casa en la que estoy viviendo... esa en la que dejaré de estar en agosto, pero bueno... alguien habrá que la aproveche...





Desde uno de esos escalones tuve hace ya un par de años un resbalón que me rompió un pie, y si seguimos bajando, la misma escalera, pero en su faceta de gres, cemento y hormigón, fue la que me ha dejado fuera de circulación durante estos días... claro que al igual que pasó con el pié, estar fuera de circulación no supuso que se me viera menos... basta con dar un vistazo a este mismo blog para darse cuenta.

Pero bueno... he empezado, de nuevo, con la escalera pero he tenido que suspender la obra porque al final no ha parecido ser tan buena idea y la espalda ha decidido quejarse...

Así que me he puesto a cocinar confiando que sería algo menos doloroso. Ayer por la noche, recordando el blog de Titaju me encontré revolviendo el congelador para acabar encontrando unas pechugas de pollo que debían ser contemporaneas del último mamut... creo que el congelador lo debimos inaugurar con esas pechugas... así que se convirtieron en el ingrediente que daría nombre principal al plato.

Una vez descongeladas me propuse tomarlas troceadas al ajillo... pero unas pechugas con semejante solera no se merecían haber esperado tantos años para ser cocinadas de una forma tan simple... así que me decidí por hacer un pollo daloque.

Algo simple... solo tienes que abrir despensa, cocina y algún armario y hacerlo da-lo-que pilles.

Esta vez le ha tocado el turno a unos ajos (esos ya los había sacado), unos pimientos del piquillo, nata, sal, pimienta y un chorrito de coñac...

El resultado ha sido éste...



No tenía pan blanco así que me he tenido que levantar para buscar un pan de centeno con semillas de calabaza... no es el ideal para mojar en la salsa... pero creo que al final me ha gustado la comida. El vino... también.



En fin... la pena de los platos "daloque", es que no siempre pillamos lo mismo para prepararlos... y si salen bien es una desgracia... pues suelen ser irrepetibles.

Vaya... se quedó como borrador... no ha pasado hoy, pero bueno... para el caso...

6 comentarios:

Titajú dijo...

Tenía buena pinta, ¿estaba bueno?
Yo tengo la teoría que cualquier cosa con pimientos del piquillo tiene que estar impresionante. Y, la próxima vez, si los pimientos del piquillo están enteros, rellénalos de la pechuga troceada cocida y mezclada con ensalada de arroz (se me acaba de ocurrir).
Deben estar impresionantes.

Tilie dijo...

Mmmm, eso se ve muy bueno. Supongo que lo que llamas nata, es lo que llamamos crema de leche. Si es asi, el plato tenía mi aprobación desde antes de ser cocinado. No hay comida que con una salsa a base de crema y bien condimentada, no sea irresistible.
Buen provecho!

Outsider dijo...

*Titatú; Sí estaba bueno... de ahí la foto... y la pena... daloque. Si que pensé lo de rellenarlos con el pollo pero primó la rapidez...

*Tilie; no te sabría decir pues yo llamo crema de leche a lo que viene en esos tarritos para acompañar al café, despues como tambien está la leche evaporada, la leche condensada y a saber cuantas leches más... pues solo te puedo orientar con que la nata es la grasa de la leche antes de desnaturalizarla, homogeneizarla y convertirla en cualquier cosa menos leche.

leticia dijo...

Hum..., no parece lo mismo, pero si cocinas con crema, también te saldrá rico.

Jon Basto dijo...

Exquisito. Si lo hubieses adornado con tarzanucos o veriqueta, ya ni te cuento.

Outsider dijo...

Probaré... crema, tarzanucos o veriqueta... aunque no tengo muy claro que es nada de ello... el proximo daloque los llevará de serie.