miércoles, mayo 13, 2009

La penitencia del rico

Me lo mostraron en andar lento, es un impresionante documento de la realidad del mundo en el que vivimos, pero dado a una escala entendible para todos, porque al final nos acabamos perdiendo en las estadísticas, nos adormecemos con las distancias y nos dejamos absorber por las desgracias que sufrimos. Algunas de las cuales serían una bendición para el resto de la aldea...



Pero al final solo se trata de una falsa penitencia, una incomodidad pasajera que curamos con la siguiente noticia, con el precio de la gasolina o la lluvia en semana santa... nos apuntamos a la empatía pero al final nos sentimos afortunados de estar en el conjunto de los ricos que tienen casa, comida y agua... los creyentes... dan gracias a Diós por tener lo que les ha dado... y no se suelen percatar de que ese Diós... no les ha dado nada a los que por tener... ni tan siquiera tuvieron opción de creer... ¿a que libre albedrío se refieren cuando dicen que el hombre elige su vida?... aunque es todavía más triste cuando el que cree es aquel que no tiene nada... pues cree que en otra vida tendrá lo que no tuvo en esta y no se percata de que en el cielo, si existiera tal cosa... también tendrían exclavos y siervos...

6 comentarios:

laquesuscribe dijo...

Interesante llamada a la reflexión. Sangrante es que se necesiten 18 kg de grano para "fabricar" una kg de carne.
Qué cara es la proteína que nos engullimos sin pensar la cantidad de pan que se podría elaborar con esos 18 kg para mitigar el hambre!!!
Saludos

Titajú dijo...

Tengo una amiga que es misionera en Camerún. Gloria (70 y pico años, viuda y cargada y de hijos y nietos), dejó su vida de súper lujo (vivía en una casaza en el centro de la ciudad, llena de criados y cocinera), se marchó a ayudar a los que no tienen nada.
¿Y que se encontró? Con un país inmensamente rico en recursos naturales, que se van del país porque pertenecen a otros países súperdesarrollados, a unas multinacionales (mira tú, gobernadas por hombres), y que dejan a este país en la miseria, donde la gente se cae literalmente muerta de hambre por la calle.
Yo no creo que sea culpa de Dios; como tampoco creo que el que te toque la lotería sea una bendición del cielo.
Cada vez que me pasa algo, lucho por mantenerlo o mejorarlo, según el caso.
Pero en ningún momento le echo la culpa ni a Dios, ni al diablo.

Outsider dijo...

Laquesuscribe: Pues si te paras a pensar en los kilos que se necesitan para hacer un litro de biodiesel...

Titajú: Los misioneros son gente que con toda la buena fe del mundo no hacen otra cosa que alimentar la esperanza en otro mundo manteniendoles eternamente en esa pobreza alimentada por los mismos para los que trabajan.

Titajú dijo...

Posiblemente. Pero si todas esas multinacionales dejasen las riquezas de Camerún para los camerunenses, allí no habría tanta pobreza.
Solemos echar la culpa a Dios de las cosas que los mismos hombres hacemos. Gloria es un ejemplo; las malformaciones sufridas en fetos y gente que estuvo sometida a tratamientos químicos, es otro.

Outsider dijo...

Tienes razón, pero no creo que haya nadie que le eche la culpa a Dios de lo que hacen los hombres, lo que hay es mucha gente que se disculpa con Dios y pide le perdón por lo que hace cuando debiera pedirselo a aquellos a los que mata directa o indirectamente.

Titajú dijo...

Pues sí, en eso estamos de acuerdo.
De todas maneras, y aunque haya gente con "poderes" en la Tierra para poder perdonar esos pecados, yo creo en el Juicio Divino.
¡Y ese sí que no tendrá atenuantes, findes en casa, rebaja por buena conducta, ni tres avemarías de corrido!